Llevar una mascota en un coche de alquiler en Dubái es algo completamente normal, no hace falta ningún permiso especial. Pero hay una serie de detalles prácticos que marcan la diferencia entre un viaje tranquilo para todos y uno estresante tanto para la mascota como para el conductor. A continuación repasamos lo que conviene saber de antemano, desde las normas básicas de seguridad hasta qué coche de la flota resulta realmente cómodo para un transportín o una jaula.
La norma básica: la mascota debe ir sujeta
Una mascota suelta por el habitáculo, sobre todo un perro grande, supone un riesgo directo para el conductor y para todos los pasajeros: puede distraer en el momento menos oportuno, quedarse bajo los pedales o hacerse daño con una frenada brusca. Lo razonable como mínimo, ya sea un trayecto de cinco minutos hasta la clínica o de varias horas hasta Abu Dabi, es un transportín, una jaula o al menos un arnés enganchado al cinturón de seguridad para animales medianos o grandes. Las mascotas pequeñas es mejor llevarlas en un transportín cerrado en el asiento trasero y no en el regazo del pasajero delantero, donde el airbag al activarse supone un peligro aparte.
El calor es el principal riesgo, no lo olvide
En Dubái nunca, ni un minuto, se debe dejar a una mascota sola en el coche con el motor apagado, ni siquiera a la sombra ni por "solo entrar un momento a una tienda". La temperatura dentro de un habitáculo cerrado al sol sube a niveles peligrosos en cuestión de minutos, y esto vale para cualquier época del año, no solo el verano. Si necesita ausentarse un momento, lleve a la mascota con usted o deje el coche con el motor y el aire acondicionado en marcha y una segunda persona vigilando; sencillamente no existe una tercera opción razonable.
Qué llevar en el viaje
- Un transportín o una jaula del tamaño adecuado, bien sujeto para que no se deslice al frenar.
- Agua y un bol plegable, sobre todo si el trayecto dura más de media hora; en este clima las mascotas se deshidratan más rápido de lo que parece.
- Una manta o una alfombrilla para el asiento si la mascota viaja sin transportín, es mucho más fácil de lavar después que limpiar la tapicería.
- Un parasol para la ventanilla lateral del lado de la mascota; el sol directo a través del cristal calienta el habitáculo de forma notable incluso con el aire acondicionado en marcha.
- La cartilla veterinaria o el certificado de vacunación, sobre todo si piensa desplazarse a otro emirato o cruzar una frontera, por ejemplo hacia Omán.
Qué categoría de coche conviene para el transportín
Para un transportín pequeño con un gato o un perro pequeño sirve prácticamente cualquier sedán o crossover; hay espacio de sobra en el asiento trasero o el maletero incluso en modelos compactos como el Toyota Yaris o el Corolla. Para un perro grande en una jaula, o para varias mascotas a la vez, resulta más cómodo un todoterreno con maletero amplio: el Nissan Patrol, el Toyota Land Cruiser o cualquier modelo de la gama Range Rover ofrecen espacio suficiente para que la jaula no tape la vista por la luna trasera ni quede apretada contra los asientos. Si viaja una familia numerosa con varias mascotas y equipaje a la vez, conviene mirar un monovolumen; tenemos una flota aparte de monovolúmenes y microbuses pensada precisamente para estos casos.
Limpieza y posibles daños en el habitáculo
Al pelo, los arañazos de las uñas o el olor que pueda dejar la mascota se les aplica el mismo criterio que a cualquier otro cambio en el estado del habitáculo al devolver el coche: se deja constancia conjunta en la entrega y en la devolución, y un deterioro evidente se factura al arrendatario según las condiciones generales del alquiler, no según una "tarifa por mascota" aparte. Lo más sencillo es reducir el riesgo de antemano: una funda o alfombrilla en el asiento, las uñas cortadas a tiempo y un transportín en lugar de dejar que se mueva libremente evitan la mayoría de las situaciones discutibles al devolver el coche.
Viajes con mascota entre emiratos
Si piensa llevar a la mascota fuera de Dubái, por ejemplo a Abu Dabi o cruzando la frontera hacia Omán, en algunos controles piden la documentación de vacunación, sobre todo en la frontera internacional. Es razonable llevar la cartilla veterinaria en el coche y no dejarla en casa o en el hotel. Para la ruta hacia Omán tenemos una guía aparte con los detalles sobre la documentación que hace falta para el coche y para el conductor; la mascota simplemente añade un punto más a esa lista, sin cambiar el resto del procedimiento.
Aire acondicionado y ventilación durante el trayecto
Aunque la mascota viaje con usted y no se quede sola, con este calor el aire acondicionado debe funcionar durante todo el trayecto, no solo cuando empieza a resultar incómodo para las personas. Oriente la salida de aire de forma que no le dé directamente a la cara de la mascota todo el tiempo, resulta tan molesto como el propio calor. No apague el motor en una parada corta en un atasco o una barrera si la mascota sigue en el coche; es preferible que uno de los pasajeros espere con el aire acondicionado encendido antes que arriesgarse a que el habitáculo se caliente en un par de minutos.
Referencia orientativa por categoría de coche
| Mascota | Categoría adecuada | Ejemplo de la flota |
|---|---|---|
| Gato o perro pequeño en transportín | Sedán compacto o crossover | Toyota Yaris, Toyota Corolla |
| Perro de tamaño mediano | Crossover o sedán más grande | Range Rover Evoque, BMW X5 |
| Perro grande en jaula | Todoterreno amplio | Nissan Patrol, Toyota Land Cruiser |
| Varias mascotas y equipaje | Monovolumen o microbús | flota aparte de monovolúmenes |
Si es la primera vez que la mascota va en coche
Si es el primer viaje en coche de la mascota, o su primer alquiler sin un entorno conocido, conviene reservar un poco más de tiempo al principio del trayecto: dejar que se acomode en el transportín antes de arrancar, no salir en el mismo instante en que se la coloca en la jaula, y conducir con calma los primeros minutos. La mayoría de las mascotas se tranquilizan en 10 o 15 minutos de conducción suave, mientras que un arranque brusco justo al principio del viaje solo alarga ese proceso.
Si la mascota se marea
El mareo en el coche es tan frecuente en las mascotas como en las personas, sobre todo en perros y gatos jóvenes que rara vez viajan en vehículo. Si sabe que a su mascota le pasa esto, evite darle de comer mucho una o dos horas antes del viaje, coloque el transportín de forma que mire hacia delante, en el sentido de la marcha, y no de lado, y si puede, planifique paradas cada hora en trayectos largos. Si el mareo es intenso y se repite, es razonable consultar de antemano con un veterinario sobre un calmante pensado específicamente para el coche y no para un vuelo, porque las dosis suelen ser distintas.
La hora del trayecto también importa
Si el recorrido no está atado a una hora concreta, la mascota viaja más cómoda temprano por la mañana o al final de la tarde, cuando el asfalto y el habitáculo de un coche aparcado han tenido menos tiempo para calentarse que a mediodía. Esto importa especialmente si el trayecto incluye paradas con las puertas abiertas, como repostar o un paseo corto: cada minuto de más al sol a mediodía resulta notablemente más duro para la mascota que el mismo minuto a primera hora de la mañana.