Jebel Jais, en la frontera entre Ras Al Khaimah y Omán, es el punto más alto de los EAU, con 1.934 metros. La carretera a la cima se construyó en 2017 pensando en el turismo y costó mil millones de dírhams: 36 kilómetros de asfalto ancho de dos carriles con ensanches, quitamiedos en todo el recorrido, miradores cada pocos kilómetros e iluminación en los tramos difíciles. En invierno arriba puede bajar a 5 grados, con niebla; en verano hace 25 grados mientras abajo hay 45, y en 2020 llegó a granizar, algo que salió en las noticias de todo el país.
La ruta desde Dubái
Se toma la E311 o la E611 hacia el norte hasta Ras Al Khaimah: 110 km y una hora y cuarto. Después se cruza la ciudad hacia el este siguiendo los carteles de Jebel Jais, otros 30 km por la llanura hasta el pie de la subida. Los 36 km de ascenso llevan 40 minutos a ritmo tranquilo, o una hora con paradas en los miradores. En total, 2 horas y 15 minutos desde la Marina y unas 2 horas desde Deira. No hay carreteras de peaje, salvo el pórtico Salik a la salida de Dubái.
Llene el depósito en Ras Al Khaimah: en la montaña no hay ninguna gasolinera, y bajar con el depósito casi vacío no es agradable, porque el aire acondicionado y el freno motor consumen de forma distinta a lo que uno espera. No hace falta un todoterreno, la carretera es mejor que muchas rutas de montaña europeas, pero en pendientes del 12 por ciento se disfruta más con un motor potente.
Qué hay en la montaña
- Miradores a lo largo de toda la subida, con aparcamiento gratuito, sombrajos y papeleras. Las mejores vistas están en las tres últimas plataformas antes de la cima, con las crestas vecinas y el territorio omaní al fondo.
- Jais Flight, la tirolina más larga del mundo según el Guinness World Records: 2,83 km a hasta 150 km/h, tumbado boca abajo en posición de superhéroe, durante unos tres minutos. Desde 650 AED; reserve con antelación, porque en invierno la lista de espera es de una semana. Hay límites de peso y de edad.
- Jais Sledder, el tobogán sobre raíles más largo de Oriente Medio: 1,84 km de giros y curvas peraltadas, por unos 60 AED. Apto para niños desde 8 años.
- Jais Sky Tour, un circuito de seis tirolinas más cortas entre plataformas de la ladera, para quien vea excesivo el vuelo largo.
- Restaurante 1484 by Puro, a 1.484 metros, el punto más alto al que se llega en coche. Tiene una terraza orientada a la puesta de sol; reserve, sobre todo en fin de semana.
- Rutas de senderismo señalizadas de 1 a 5 km y de distinta dificultad, que salen de plataformas a diferentes alturas. Solo en otoño e invierno, con agua y calzado cerrado.
- Bear Grylls Explorers Camp, en la ladera, para dormir en cúpulas o tiendas con un programa de supervivencia.
- Jais Viewing Deck Park, con anfiteatro e iluminación nocturna.
Cuándo ir
La mejor temporada va de noviembre a marzo. Los fines de semana de invierno, hacia mediodía se forma cola de coches en la carretera a la cima y se llenan los aparcamientos de la tirolina y del restaurante, así que salga temprano para estar arriba a las 09:00 o llegue después de las 16:00 para la puesta de sol. En verano funciona bien ir por la tarde: arriba se está fresco y, cuando se pone el sol, las familias de Ras Al Khaimah se sientan allí con termos de té. Lleve una chaqueta o una sudadera: la diferencia con Dubái llega a 15 o 20 grados, y después del calor de abajo, 20 grados en la cima se sienten como frío.
Qué más ver en Ras Al Khaimah
El emirato merece un día propio, no solo el trayecto hasta la montaña. Están las playas de Al Marjan Island, con hoteles y tramos públicos; el casco antiguo con su fuerte y el Museo Nacional en la antigua residencia del emir; el fuerte de Dhayah, en una colina sobre el mar y los palmerales; los manglares de la costa para ir en kayak, y el pueblo abandonado de Al Jazirah Al Hamra, con casas de piedra de coral, conocido como el pueblo fantasma. También hay talleres de alfarería, porque el emirato se especializó históricamente en vasijas de barro.
Kilometraje y coste
El recorrido desde Dubái, con la subida y la vuelta, es de 330 a 350 km, algo más del límite diario. La gasolina cuesta de 60 a 70 AED en un sedán y de 100 a 120 AED en un todoterreno grande: subir y bajar consume bastante más que circular en llano. Para esta excursión suele salir más a cuenta coger el coche dos días y dormir en la costa de Ras Al Khaimah: en invierno es la zona más tranquila y barata del país, con hoteles a mitad de precio que en Dubái.
Seguridad en las curvas
La carretera es excelente, pero 36 km de subida y otros tantos de bajada exigen atención. En la bajada, pase al modo manual o a L y use el freno motor; si no, los frenos se recalientan y el pedal se vuelve blando. No pare en la calzada para hacer fotos: para eso están los apartaderos. Cuidado con la niebla: las nubes pueden bajar en diez minutos y la visibilidad cae a veinte metros, así que encienda los antiniebla y reduzca la velocidad. De noche aparecen cabras salvajes en la carretera.
Qué coche llevar
Para disfrutar conduciendo: Audi RS3, Porsche Taycan, BMW M4, Range Rover Sport o cualquier crossover potente. Para una familia: Kia Sportage, Toyota RAV4, Hyundai Santa Fe. Un sedán económico llega arriba, pero con cuatro pasajeros y el aire acondicionado la subida será lenta, y en la bajada tendrá que vigilar los frenos con especial cuidado, porque su sistema de refrigeración es más débil.
La tirolina Jais Flight, en detalle
Es la tirolina más larga del mundo según el Guinness World Records: 2.832 metros de cable, 500 metros de desnivel, hasta 150 km/h y un vuelo de unos tres minutos. Se vuela boca abajo, en posición de superhéroe, sujeto con un arnés.
Requisitos: edad mínima de 12 años, peso de 45 a 150 kg y estatura desde 130 cm. No está permitida durante el embarazo ni con problemas de corazón o de columna. Los precios empiezan en 650 AED e incluyen la sesión informativa, el equipo y el traslado a la plataforma de salida; el vídeo del vuelo se paga aparte.
Reserve con antelación: en invierno las plazas se agotan con una semana de margen, sobre todo los fines de semana. Con viento fuerte los vuelos se cancelan y se cambian de fecha o se reembolsan. Llegue una hora antes de su turno, porque la sesión informativa, el pesaje y la preparación llevan tiempo.
Si el vuelo largo le parece demasiado, está el Jais Sky Tour, seis tirolinas más cortas entre plataformas de la ladera por unos 400 AED, y el Jais Sledder, un tobogán sobre raíles de 1,8 km por 60 AED, apto para niños desde 8 años.
Ras Al Khaimah como destino en sí mismo
El emirato merece dos días, no solo pasar de camino a la montaña. Esto es lo que ofrece:
- Al Marjan Island: un archipiélago artificial con hoteles, playas y el primer complejo con casino de los EAU, Wynn, que abrirá en los próximos años.
- Al Jazirah Al Hamra: un pueblo de piedra de coral abandonado en 1968. Las casas, una mezquita y el mercado están vacíos, y se le conoce como el pueblo fantasma. Entrada gratuita, mejor por la mañana.
- Fuerte de Dhayah: una fortaleza del siglo XVI, el único fuerte de los EAU en lo alto de una colina, con vistas a los palmerales y al mar. Se sube por escaleras en quince minutos.
- El Museo Nacional, en la antigua residencia del emir, con arqueología y etnografía.
- Manglares de la costa para recorrer en kayak entre aves, con alquiler de kayak desde 100 AED.
- Talleres de alfarería: el emirato se especializó históricamente en vasijas de barro, y los talleres en activo venden sus piezas.
- Aguas termales de Khatt, a media hora de la ciudad, con baños sulfurosos.
Consejos prácticos para la montaña
Repostar en Ras Al Khaimah es imprescindible, porque en la montaña no hay estaciones. Lleve agua y ropa de abrigo: incluso en verano la cima está fresca por la tarde. En la carretera hay cobertura móvil, pero en algunos miradores se pierde. Hay aseos y cafetería en la plataforma de la tirolina, y el restaurante 1484 arriba del todo.
El mejor momento para subir es hora y media antes de la puesta de sol: verá el paisaje de día, la puesta de sol y la carretera iluminada al bajar. Reserve el restaurante 1484 con antelación; en temporada las mesas junto a la ventana se agotan con una semana de margen.