La mayoría de los alquileres de Lamborghini, Ferrari, Rolls-Royce o un G63 preparado en Dubái transcurren sin el más mínimo problema: se recoge el coche, se conduce y se devuelve. Pero hay unos cuantos errores que se repiten una y otra vez, y casi ninguno tiene que ver con la mala suerte, sino con no haber dedicado cinco minutos a una comprobación sencilla antes de la entrega o durante el viaje. A continuación, los siete más habituales, de los más inofensivos a los que de verdad cuestan dinero.
En el segmento de lujo y superdeportivos, el mismo error sale bastante más caro que en un sedán normal. El recargo por un kilómetro de más en un Toyota Corolla apenas se nota en el presupuesto del viaje; la misma lógica en un Ferrari o un Lamborghini se traduce en cifras muy distintas. Por eso los cinco minutos de comprobación antes de salir compensan aquí más que en cualquier otro punto del alquiler de coches.
1. No hacer la inspección ni las fotos en la entrega
El error más frecuente y el que más se lamenta: coger las llaves e irse sin recorrer bien el coche. Antes de sentarse al volante, dé una vuelta a la carrocería y fotografíe o grabe en vídeo todos los lados, las llantas, los paragolpes, el parabrisas y el interior. Lleva cinco minutos y resuelve por completo la duda de quién es responsable de un arañazo detectado en la devolución, si ya estaba ahí en la entrega. Nosotros dejamos constancia del estado del coche por nuestra cuenta, pero sus propias fotos o vídeos con fecha en el móvil son su seguro particular ante un momento de duda, no una muestra de desconfianza hacia la empresa.
2. No mirar el límite de kilometraje
La tarifa estándar incluye 250 km diarios, más que suficientes para la mayoría de los recorridos por la ciudad. El problema empieza cuando alguien alquila un superdeportivo varios días pensando en un único trayecto largo, por ejemplo a Abu Dabi y vuelta, y olvida que el límite se acumula durante todo el periodo de alquiler y no se reinicia cada día a su favor. El recargo por kilómetro extra sube con la categoría del coche: alrededor de un dírham por kilómetro en un coche económico, y hasta diez o más en un superdeportivo. Antes de un trayecto largo conviene calcular la ruta en kilómetros y comprobar el límite en la ficha del coche concreto, en lugar de calcularlo a ojo.
3. No confirmar la política de combustible
El coche se entrega con el depósito lleno y debe devolverse igual, y en alquileres de 5 días o más el primer depósito lleno es además gratuito. Un error habitual es devolver el coche sin llenar del todo el depósito, pensando que la diferencia se descuenta sin más consecuencias, o repostar con el tipo de gasolina equivocado. La mayoría de los superdeportivos y coches premium llevan motores turboalimentados que necesitan Super 98 y no el Special 95 normal, y nuestro personal siempre lo indica en la entrega; basta con recordar lo que dijo.
4. Meter en el desierto un coche que no está pensado para eso
Los todoterrenos como el Urus o el Cullinan imponen a la vista y son capaces de circular por una pista compactada, pero eso no es lo mismo que meterse en arena blanda fuera del camino marcado. Un coche pensado para el asfalto, aunque sea un todoterreno potente de gama alta, se atasca con facilidad en dunas blandas, y el rescate más los posibles daños en la suspensión o los bajos acaban costándole al arrendatario. Si lo que busca es precisamente circular por dunas, en la flota está el Nissan Patrol y el Toyota Land Cruiser, pensados justo para eso, y conviene dejar el Rolls-Royce o el Lamborghini para el asfalto y las pistas de tierra compactada, como la ruta a Hatta.
5. No resolver el seguro con antelación
Todo alquiler incluye ya un seguro, responsabilidad frente a terceros y daño propio, pero con franquicia. La cobertura total sin franquicia es una opción de pago aparte. El error está en que muchas personas solo se plantean esto después de un pequeño arañazo, en lugar de antes del viaje, cuando hay tiempo de comparar qué conviene más. Si piensa conducir mucho, aparcar en zonas concurridas o simplemente quiere ir tranquilo al volante de un superdeportivo, conviene hablar de la cobertura ampliada en el momento de la reserva y no lidiar con el presupuesto de una reparación después.
6. Reservar por una foto sin comprobar la versión exacta
El Lamborghini Urus y el Urus Performante se parecen en las fotos, pero son coches distintos en potencia y plazas, y el Huracan Tecnica y el Huracan Evo Spyder tampoco son lo mismo si lo que importa es un descapotable. El error que estropea un viaje por lo demás perfecto es ver la foto de un modelo en el anuncio y dar por hecho que todas las versiones son iguales. Antes de reservar conviene comprobar el año y el acabado exactos en la ficha del coche concreto, sobre todo si viaja en grupo y el número de plazas importa, o si el techo descapotable es lo que realmente busca.
7. Ir con prisa en la devolución
El último error habitual es el reflejo del primero: si la inspección importa en la entrega, en la devolución a menudo se salta, con las prisas por llegar a un vuelo o una reunión. Llegar justo a tiempo, dejar las llaves y salir corriendo significa perder el momento de comprobar junto con nuestro personal el estado del coche, el nivel de combustible y el kilometraje, y cerrar cualquier duda ahí mismo. Conviene reservar diez o quince minutos de más para la devolución, en lugar de aclarar los detalles por mensajes después de que el coche ya haya salido en el siguiente alquiler.
Resumen: error y solución rápida
| Error | Qué hacer en su lugar |
|---|---|
| Salir sin inspeccionar el coche | Recorrer la carrocería y tomar fotos o vídeo en los 5 minutos antes de salir |
| No mirar el límite de kilometraje | Calcular la ruta en km y comprobar la ficha del coche con antelación |
| No confirmar el combustible | Recordar el tipo de gasolina que indica el personal en la entrega |
| Meterse en arena con un coche de asfalto | Para dunas, elegir un Nissan Patrol o un Land Cruiser, no un Urus ni un Cullinan |
| Dejar el seguro para después | Hablar de la cobertura total en el momento de la reserva |
| Reservar solo por una foto | Comprobar el año y el acabado exactos en la ficha del coche concreto |
| Ir con prisa en la devolución | Reservar diez o quince minutos de más para revisarlo junto con el personal |
Qué tienen en común los siete puntos
Ninguno de estos errores tiene que ver con la calidad del coche o del servicio; todos tienen que ver con una pregunta que no se resolvió con tiempo. La inspección, el límite de kilometraje, el combustible, la ruta, el seguro, la versión exacta del coche, el tiempo para la devolución: todo esto se puede aclarar con una llamada o un mensaje antes del viaje, o en los primeros cinco minutos tras recoger las llaves. Si tiene dudas sobre algo de esta lista, es más sencillo preguntar a nuestro personal en el momento que averiguarlo después, cuando el coche ya ha cumplido sus días y ha vuelto a la base.